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El futuro de las motos es incierto y en gran medida dependen de los avances de la tecnología, pero eso no detiene a las grandes marcas del mercado, que se encuentran trabajando constantemente en distintos prototipos de moto completamente innovadores.

La popular compañía Yamaha trabaja actualmente en MotoroiD, un modelo eléctrico capaz de mantener el equilibrio en movimiento por sí solo. La versión de prueba ha conseguido obedecer algunos comandos simples como “avanza” o “detente”.

Además, Yamaha aspira a que su motocicleta pueda circular por sí misma, buscar a su propietario y llevarlo a un destino en específico sin intervención de un operador. Es decir, quiere que el MotoroiD tiene todos los beneficios de un vehículo autónomo.

La interacción entre la moto y su propietario será a través de comandos de voz o táctiles. Además, gracias a la gran cantidad de datos que serán producidos, podrá detectar el estado del tráfico y evitar las congestiones para llegar a su destino en el menor tiempo posible.

Por su parte, BMW presentó hace unos años la Motorrad Vision Next 100, un concepto de moto futurista. Una de las novedades más fuertes de este concepto radica en su sistema de autobalance. La función principal del sistema es evitar que te caigas, manteniendo el equilibrio de la moto independientemente de su velocidad.

Además, este modelo augura un futuro en el que no van a existir los cascos debido a la fiable seguridad que presentaría su tecnología en caso de accidentes. Aunque las propuestas de BMW para el futuro aún están en desarrollo, no pasarán más de 30 años (probablemente) para empezar a ver estos avances en nuestras calles.

Mientras tanto Honda trabaja en un prototipo llamado Riding Assist. Esta fue bautizada por muchos como “la moto del futuro”. La motocicleta japonesa logrará mantener su propio balance gracias a unos sensores (que recogen información del movimiento de la moto) y a un sistema que permitirá cambiar el centro de gravedad del vehículo para evitar las caídas.

Lo más alucinante es que podrá mantenerse en pie estando incluso quieta. De esta manera, se espera que las posibilidades de un accidente se reduzcan al mínimo.

Entonces, a pesar de haber una gran incertidumbre sobre el futuro de las motos, es de esperar que en unos años tengamos modelos que logren mantener el equilibrio y hasta tal vez se manejen solas… ¿Qué opinás sobre esto? ¿Te gusta la idea?

Hay pocas cosas que disfruto más que una película ridícula; esas que mezclan una trama cargada de inverosimilitudes, decisiones extrañas y una producción con el más bajo presupuesto posible. Lo que tienen estas pelis, es que son TAN MALAS, que al mismo tiempo son absolutamente geniales!

En este mundo de películas bizarras, muchas veces nuestras amadas motos ser roban el protagonismo. Así que, aprovechando mi pasión por ambas, quiero compartirles un ranking imperdible, con mi Top 5 de Pelis Moteras Bizarras

5- Pesadilla en la calle Elm 4.

Todos sabemos que si Freddy Krueger está involucrado, ¡algo extraño y bizarro está por suceder!

Si bien no se trata de una peli de motos, cualquiera que haya visto la cuarta parte de la saga, no podrá olvidar jamás la bizarrísima escena en la que el novio de la protagonista se convierte, literalmente, en una moto.

4- Knight Riders – Caballeros de la moto.

Esta peli fue dirigida por el creador de los zombies, el gran George Romero.

Sin embargo, no será recordada como su obra más feliz. Se trata de un torneo medieval pero sobre motos en lugar de caballos. Si la premisa te parece ridícula, ni te imaginás lo que es la película. 

3- Ghost Rider

Esta adaptación del “motorista fantasma” de Marvel comics es considerado una de los peores desembarcos del cómic en la pantalla grande. El guión es tan malo como la actuación de Nicolas Cage, lo que la convierte en un combo de ridiculez irresistible para los que disfrutamos de un buen momento bizarro. 

Ah, la secuela es peor.

2- Torque

Torque es pésima, esa es la verdad. Una peli que no llega ni al aprobado pero que entretiene porque…Bueno, porque tiene motos, carreras y máquinas por todas partes!

Lo bueno es que este film es sobre motos, no tiene motos solo para agregarle onda a una trama muy chata. Así que está para verla, sí, pero con nuestro conciencia crítica en “off”. 

1- Me compré una moto vampiro

Y, la campeona del mundo, la número uno indiscutida es “Yo compré una moto vampiro”. 

Ya sólo por el título tienen el puesto asegurado. Pero además, esta peli tiene un sin fin de situaciones ridículas, basadas en una premisa que solo puede ser obra de una mente perturbada: Una moto es poseída por un espíritu que, además, es un vampiro (¿?). 

Si con todo lo que te cuento, no te dan ganas de verla, te aseguro que te vas a perder una joya absoluta del cine bizarro!

¿Sos de los míos? Dejá tu comentario y contame si hay alguna peli motera bizarra que faltó en mi lista!

Barry Sheen, el piloto inglés multicampeón que popularizó el motociclismo en los 70´s, fue un gran precursor en muchos aspectos. Por ejemplo, fue el primero en personalizar su casco con una figura del Pato Donald pintada y el primero en ser considerado una estrella del motociclismo por el gran público. En resumen, se trataba del primer piloto mediático.

Es el mismo Barry el que adopta el saludo en “V” a la hora de celebrar sus victorias. Se dice que lo tomó de otro inglés célebre, nada menos que de Winston Churchill, quien lo usaba para dar ánimo a los soldados británicos durante la Segunda Guerra Mundial. 

Y se relaciona con las motos, ya que fue adoptado como el saludo tradicional entre los “moto-mensajeros” del ejército de Gran Bretaña al cruzarse entre los peligros de sus misiones. 

Actualmente, la “V” motera es un signo de compañerismo. Un saludo de complicidad entre quienes compartimos la misma pasión. 

Y vos ¿usas este gesto cuando cruzás en el camino a otro motociclista?

Harley Davidson o, simplemente, la Harley, es considerada como una de las marcas de  motos más emblemáticas del mundo. Con sede en Milwaukee, Wisconsin, nació en 1903 cuando William Harley y su amigo Arthur Davidson utilizaron sus propios diseños y el patio de la casa de la familia Davidson como taller, para construir su primer modelo de competición.

En 1917, subieron exponencialmente su producción para la primera guerra, luego cayeron como todo el país durante la depresión del 30, para resurgir durante la Segunda Guerra Mundial.

Fue después de la guerra, cuando ex combatientes introdujeron las Choppers, motos a las que se les quitaban las partes innecesarias, como el guardabarros, para una mayor velocidad y un menor peso.

Su edad de oro se vio amenazada cuando en los 60´s y 70´s, el cine de Hollywood asoció la Harley con un estereotipo negativo de conductor, violento y fuera de la ley.

En los 80´s, la marca repuntó nuevamente, decidida esta vez a abandonar la influencia de sus competidores asiáticos, para abrazar su propia personalidad.

Esa misma personalidad, inherentemente norteamericana, que convirtió a la Harley en una de las motos más reconocidas del mundo.

Seguramente lo mismo se preguntaron los héroes del ranking de hoy. La moto los hace zafar de embotellamientos y, por su velocidad, les viene bárbaro para atrapar a los villanos. Vamos a hacer un repaso por los personajes de cómic que comparten nuestra misma pasión por las motos.

Capitán América

Steve rogers, el Capitán América que todos conocemos por las pelis de Avengers, tuvo 2 modelos de motos diferentes durante su extensa historia (¡el cómic empezó a publicarse en 1941!).  La primera moto fue una Harley Davidson WLA, modificada por Howard Stark, padre de Tony Stark (Iron Man), para que con ella persiga a los nazis durante la 2da guerra mundial. Ya en la era moderna, en 2012, pudimos ver al Cap manejando una Harley Davidson Softail Slim. Aunque esta era solo para su vida cotidiana, ya que no la usaba en sus misiones. Para pasear, bah. 

Wolverine

En la última entrega de la saga de Wolverine,”Logan”, pudimos verlo conduciendo una Harley Davidson Road King. Eso sí, está totalmente 

personalizada, con una modificación total del chasis. Una moto fuera de serie para un personaje ídem.

Batman

Aunque el transporte más famoso del encapotado es el inmortal Batimóvil, hubo una “batimoto” en particular que caló hondo en el corazón de los fans. Ya es un clásico el momento del film “El Caballero Oscuro”, de Cristopher Nolan, en el que el batimóvil, súbitamente, se convierte en una de las motos de héroes más famosa de la historia. 

Terminator

Como Mingo y Anibal, Batman y Robin, Carozo y Narizota, Terminator y su moto son inseparables. Vamos a ser sinceros, el personaje de Arnold no es un superhéroe como tal, pero casi… Nacido en el cine, en los 90´s llegó a los cómics a través de la editorial Dark Horse.Grabada para siempre quedará en la memoria de todo motero esa Harley Davidson Fat Boy FLSTF con la que Arnold intentaba salvar a John Connor del incansable T-1000.

Ghost Rider

Quizás no sea el superhéroe de Marvel más popular (y las pelis de Nicolas Cage sobre el personaje no ayudaron mucho), pero no hubo ni habrá otro personaje que esté tan unido a su moto como Ghost Rider. El “motorista fantasma”, como fue traducido para latinoamérica y España, tiene una imagen que impacta, siempre acompañado de su moto con ruedas de fuego.

Hoy queremos compartir con ustedes algunas de las bandas que parecen haber nacido para acompañar los mejores viajes por la ruta, el campo o la ciudad. Esas, que aun cuando las escuchas tirado en el sillón, tienen el poder de hacerte sentir como arriba de tu moto, con el viento rozando tu cara y todo un camino delante por descubrir.

Para dar comienzo a esta playlist motera, les dejamos abajo nuestra lista de infaltables. Pero, si queremos crear la mejor lista de la historia, necesitamos armarla entre todos.

https://spoti.fi/2MMp3Zf 

¿Te sumás? ¡Compartínos tus canciones al final del post!

¡Atención! Recordá que está prohibido utilizar auriculares o el celular mientras manejas. Para escuchar música arriba de la moto, se recomienda solo hacerlo con aquellas que cuenten con dispositivos de sonido integrados y homologados.

1- Born To Be Wild – Steppenwolf

Escrito por Mars Bonfire e interpretado por la banda Steppenwolf, es imposible escucharlo sin pensar en Dennis Hopper y Peter Fonda subidos a su moto en el film “Easy Rider”.

2 – Highway To Hell – AC/DC

Otro rock muy rutero de la mítica banda AC/DC. Adrenalina pura para subir a la moto, olvidarnos de todo y disfrutar el camino como nunca.

3 – Harley Davidson Blues – Canned Heat

Un clásico del ´73, época bien motera, que rinde homenaje a la inmortal firma de motos norteamericana.

4 – Gypsy Biker – Bruce Springsteen

“The boss” lanzó este temazo en 2007 y su título (“motociclista gitano”) lo dice todo. ¡Un himno bien motero!

5 – This Life – Curtis Stigers

¿Qué decir de este tema? La canción de “Sons of Anarchy”, la serie motora por excelencia, simplemente no podía faltar.

6- ¡La elegís vos! ¿Qué canción te vuela la peluca?

Hells Angels Motorcycle Club es, sin duda, el club de motoqueros más famoso del mundo.  “Los ángeles del infierno” fueron fundados el 17 de marzo de 1948, en Fontana, California, por la familia Bishop, veteranos de guerra estadounidenses. El nombre se inspiró en los escuadrones estadounidenses que lucharon la segunda guerra mundial.

El club estableció su notoriedad como parte del movimiento de la contracultura de los años 60. Pasaron de ser una pequeña banda de apasionados de las motocicletas a una leyenda en poco más de medio siglo. Desde entonces, son vistos de manera contrapuesta: como espíritus libres, unidos por un sentido de fraternidad y lealtad, o bien, como violentos y nihilistas, poco más que una banda criminal salvaje

Los colores oficiales de los Hells Angels son letras rojas exhibidas en un fondo blanco, de ahí que uno de sus apodos sea Red & White. Su lema es “Nadie recuerda lo que hacemos bien ni olvida lo que hacemos mal”; y su icónica imagen está compuesta por las Harley Davison y un sistema de parches sobre camperas de cuero- parecido a las medallas militares- que identifican las creencias de sus miembros.

Como fanáticos de las dos ruedas, nos encanta leer sobre la experiencia de personas que se lanzan a la aventura y viajan miles de kilómetros en moto. Leyendo sobre sus hazañas no solo se aprende, sino que de alguna forma, se viaja con ellos.

A continuación te compartimos nuestra lista, de los 5 libros que todo motociclista debería leer alguna vez:

Un millón de piedras (Miquel Silvestre, 2011)

Un hombre harto, una moto, una tierra bella, y kilómetros de soledad. Con estos ingredientes Miquel Silvestre se embarcó en un viaje por África y relató cada situación y anécdota vivida. Desde Nairobi a Ciudad del Cabo, desde Maseru a Maputo, recorrió quince mil kilómetros de selva, sabana y desierto. Sobornos en las fronteras, ríos, montañas, antílopes, tres mil estrellas y la Costa de los Esqueletos. Con humor sarcástico, el autor dibuja en trazos sobrios y transparentes una tierra dura en la que la vida no vale nada y en donde la supervivencia del viajero depende de su ánimo inoxidable, de la predisposición de la gente y de la buena suerte. También de la rapidez de reflejos en situaciones en las que se difuminan las fronteras entre estupidez y heroísmo.

Los viajes de Júpiter (Ted Simon, 1979) 

El periodista Ted Simon narra el viaje que realizó a lo largo de cuatro años alrededor del mundo, recorriendo 126.000 kilómetros y 45 países en una moto Triumph (1973-1977). Lo alucinante de esta historia es que el lector se convierte en un testigo del viaje, viendo la evolución del escritor tanto como viajero, como persona. Vive casi en carne propia las dificultades, experiencias y pensamientos por los que atraviesa Ted, y eso hace que el lector se sienta un compañero en el viaje. 

Charles Darwin Al Sur Del Sur (Henry Von Wartenberg, 2010)

“Casi todos los funcionarios públicos son corruptos. El presidente mismo y su primer ministro se confabulaban para estafar al Estado. La justicia, cuando entra en juego el dinero, no puede esperarse de nadie”. Con estas palabras, Charles Darwin describía el escenario en 1832. ¿Cuánto cambiaron nuestras costumbres y nuestra geografía dos siglos más tarde? La respuesta la tiene este libro. Y los 16.000 kilómetros de esta travesía fotográfica. 

Diario de un nómada (Miquel Silvestre, 2015)

Del mismo escritor que “Un millón de piedras”. Este libro trata sobre otro viaje en moto, esta vez a Oriente y su coronación del Monte Ararat, el pico más alto de Turquía con más de 5.000 metros de altura. Un libro tan apasionante que le permitió tener su propio programa de televisión. 

Cinta Americana (Dennis Noyes, 2015)

Cinta Americana es un libro de Dennis Noyes, uno de los periodistas más expertos y prestigiosos en el mundo del motociclismo. Antes de nada tenemos que decir que no es un simple libro de motos, sino que es un libro en el que se cuentan más de 30 años de vivencias y en el que Dennis da su propia visión de algunos de los mejores pilotos de la historia, entre los que por supuesto no faltan Marc Márquez o Valentino Rossi.

ESTA FUE NUESTRA SELECCIÓN, ¿TENÉS OTRO LIBRO PARA RECOMENDAR?

¡Contános en los comentarios!

La historia del cine es, en muchos aspectos, espejo de la sociedad; el reflejo claro de los cambios que esta va transitando. Muchas son las películas que se han transformado en verdaderos representes de una década, de períodos de guerra, de las costumbres y la cultura social de un momento específico en el tiempo.

Cuando pensamos en la relación entre el cine y los vehículos, podemos ver cómo las motos fueron cobrando un rol protagónico en las grandes pantallas. Y con cada aparición marcaron la historia del cine y nuevas costumbres en nuestra sociedad.

En esta nota haremos un viaje, con cuatro paradas importantes, por nuestra selección de motos emblemáticas del cine. Esas, que se apropiaron de la pantalla grande y de nuestros corazones.

Audrey Hepburn interpreta a la princesa Ana, una joven que está cansada de las continuas proposiciones al matrimonio que le realizan hombres aburridos que persiguen su fortuna. Un día decide escapar de su vida gris en Roma. Allí conoce a un reportero americano, Joe Bradley (Gregory Peck) con el que recorre las calles de la ciudad arriba de una Vespa.

A partir de la película, en la que la Vespa tuvo tanto protagonismo, ésta pasó a convertirse en un símbolo de Roma. Al día de hoy, la mayoría de los turistas que la visitan, sienten que no pueden tener una experiencia completa sin haber recorrido los adoquines de la ciudad sobre una de ellas. De hecho, muchas agencias se especializan en tours en Vespa por el centro de Roma, con un enfoque romántico inspirado en la película. Un último dato interesante: la Vespa más antigua del mundo es precisamente la de la película, y se vendió en marzo de 2017 por 191.000 euros.

Con Steve McQueen al manillar (o mejor dicho, su doble), la Triumph Trophy TR6, protagoniza uno de los saltos más famosos del cine. La moto fue pintada como si fuese una BMW del ejército alemán. El artista encargado de la transformación fue Von Dutch (Kenny Howard), quien trabajaba en el taller Ekins, encargado de las modificaciones de la moto para la película.

Este modelo, fabricado de 1956 a 1973, tenía un motor bicilíndrico de 649 cm3 que ofrecía hasta 46 CV de potencia a 5.600 rpm, unido a su cambio de marchas de cuatro velocidades, consiguiendo una máxima de aproximadamente 177 km/h. Con un peso de 166 kg era una moto bastante ligera y tuvo bastante éxito comercial a lo largo de su vida, y en sus diferentes versiones (TR6C, SC, SR, SS, Trophy). En total se vendieron 71.355 unidades.

Conocida como Ninja 900, la Kawasaki GPZ 900R salió a la luz en 1983. Fue un éxito tanto en EEUU como en Europa, ya que era de las pocas motos de la época que pasaban de los 243 km/h. En varias escenas de la película, se puede ver a Maverick conduciendo esta belleza en rojo y negro, de 115 CV, 908 cc, 6 velocidades y culata de 16 válvulas.

En el año de su lanzamiento, se vendieron más de 70 mil unidades.

Uma Thurman condujo la Kawasaki ZZR 250 con 34 CV y 147 kg para recorrer Tokio durante la grabación de Kill Bill. Gracias a que no era muy pesada, marcando conseguía una aceleración de 0 a 100 km/h en 6 segundos y una punta de 160 km/h.

La moto fue personalizada con los característicos colores amarillo y negro, en concordancia a los lucidos por la actriz en su vestimenta (mono y casco). Esta película de culto, convirtió a esta “kawa” en una moto de película.

 

Algunos son interpelados por el fútbol, la música o el arte, a tal punto que sueñan con profesionalizarse en esas disciplinas, pero para Jorge Monasterio – director de la revista Informoto – fue desde chico su pasión por las motos, uno de esos sentimientos intensos que moldean destinos.  

Su relación con las dos ruedas, quizás no transcurrió por los canales más convencionales (transformarse en corredor de motos o representante de alguna marca) sino que tomó una veta más original e impensada, convirtiéndolo en difusor de la existencia de ese mundo, en un entusiasta, dispuesto a contagiar su pasión a todo aquel con el que se topara. 

Para conocer la historia de Jorge, empezamos su recorrido en 1981.

El 15 de mayo de ese año, Jorge entraba en los negocios de motos para dejar una hoja foto duplicada con información recabada sobre motos y marcas. Así, llegaba al mostrador, nada menos que el primer número de Informoto, su periódico semanal de motos que con el tiempo crecería hasta volverse, en la actualidad, en el más importante del país.

Pero ese año también fue clave de algo más. Por primera vez, Jorge convocó a sus amigos a realizar un viaje en moto a Bariloche. Luego de una bajada en dominó por parte de sus acompañantes, este “viaje en grupo” se transformó en un “viaje solo“, pero quedó encendida en él la idea para un nuevo proyecto: salidas grupales para motociclistas. Un viaje para juntarse con amigos, frenar la moto en distintos puntos de la ruta y comer algo mientras se cuentan, mienten o exageran, algunas anécdotas. En definitiva, el gran sueño de Jorge puede resumirse en una sola intención: crear una comunidad en torno al amor por las motos.

Esos primeros años, son años de tiros al azar, de búsquedas caprichosas por entender cómo hacer que crezca el proyecto y cómo mejorarlo.

Las búsquedas de identidad suelen ser así: repletas de osadía, errores y aciertos. Uno de esos grandes aciertos se dió en 1983 cuando organizó el primero Enduro del país. Se hizo en Pinamar y tuvo 75 participantes. ¿Y el primer error? También se dio ese mismo año, cuando por vueltas del destino, el evento pasa a otras manos. Esta experiencia del Enduro le dejó un sabor agridulce, si bien su sueño estaba tomando forma, no estaba seguro de que esa forma fuera la que se imaginaba. Todavía no había logrado su primer propósito: armar la comunidad que él quería. Porque su público objetivo no era el de los corredores, o especialistas, él quería llegar a todos los que tenían algún tipo de vínculo con las dos ruedas.

Tenía claro que Informoto necesitaba de la publicidad para existir y crecer, pero no quería que su periódico se transformara en un medio infocomercial en el que el objetivo principal fuera solo vender publicidad o notas.

La historia de Informoto, además, es una especie de radiografía de la Argentina y sus devaneos económicos y políticos.

En la época de Alfonsín, por ejemplo, el motociclismo pasa por una época de escasez pronunciada, en la que es imposible conseguir buenos rodados, para reaparecer en los ´90, con una fuerza inusitada. Entran modelos del extranjero y el rubro pasa por una época de auge.

Y así entra también la época dorada del periódico, con tiradas que llegan a los 35.000 ejemplares y con ventas que alcanzan el 65% de la producción. Su cobertura se expande por Latinoamérica, Brasil, California y Miami, y de a poco se va logrando depender menos de la publicidad para generar suscripciones.

En 1995, la publicación se ve afectada por el efecto tequila y las contrariedades que produjo en la economía del país. 

En 1996, se hace el encuentro en Azul y se crea Informoto Club, formalizando la comunidad con la que Jorge siempre soñó.

A partir de ahí, los encuentros crecieron y se multiplicaron. El espíritu de Jorge, en este sentido, fue siempre contrario al de las caravanas, ya que entiende que todas las personas tienen formas distintas de manejo. Por eso, la idea de viajar juntos no le interesa ni le parece muy seguro, su plan siempre fue poner un punto de encuentro en el que pasar el rato, compartir anécdotas y que cada uno llegue como quiera, para evitar amontonamientos y bloqueos de ruta.

Su lema siempre fue el mismo: no importa la moto sino el que va arriba. Y los encuentros de Informoto son un digno reflejo de este pensamiento, ya que siempre  buscaron celebrar el encuentro, la amistad y el amor por las motos. Todas sus reuniones se caracterizan por el enfoque en las personas, en conocer sus historias, y no tanto en alabar mutuamente sus motos.

La crisis del 2001 casi pone un fin definitivo al proyecto. Apenas logran sacar tres ediciones en todo el año. Y los años siguientes no fueron más fáciles, llegando a sólo 5 ediciones en el 2003. Pero, siempre atento a las tendencias del mundo, y también un poco empujado por un amigo, en 1999 encuentra lo que sería su salvación y crea una página web propia. Ese espacio, hizo que en esos años de imposibilidades económicas, la comunidad que había creado tuviera un lugar donde seguir viviendo.

Por el 2004 comienza el resurgimiento de la publicación y es el momento que Jorge considera la etapa más virtuosa, por la calidad del material que consiguen generar.

Paralelamente, se reactivan los encuentros, generando salidas icónicas como la del NOA en 2007. Esta cruzada a lo largo del territorio argentino, fue tan importante, que el gobierno de Jujuy puso a su disposición a la policía para abrirles paso por las calles en su llegada. De estas magnitudes, también cabe resaltar el encuentro en Ulibelarrea, épico en términos de convocatoria, tuvieron que cortar las calles para poder estacionar las motos.

En 2008 hicieron el último encuentro grande. Con base en San Martin, se dispusieron a recorrer San Martín de los Andes, los 7 lagos y Villa La Angostura. Fue tal la convocatoria, que tuvieron que cerrarles un hotel sólo para ellos.

  Cuando Jorge leyó en una nota editorial del New York Times que a partir de ese entonces iba a salir online de lunes a viernes, se dio cuenta de que el futuro de su suplemento en versión papel tenía poco tiempo de vida por delante.

Fue así que, a partir del 2007, comenzó a trabajar en pos de esa transición para su revista. Tomó su tiempo, pero 12 años después, este febrero se publicó la última edición impresa en papel.

Pero a no confundirse, después de 38 años, Informoto, sigue tan viva como siempre; cien por ciento instalada en la modernidad y dispuesta a darle a su comunidad todo lo que siempre les brindó.

En este sentido, Jorge nos cuenta que ya están invitando a una nueva salida el 3 y 4 de agosto. Es una salida pensada para estos tiempos difíciles por lo que hay diferentes formas de alojarse como campings, hoteles y casas.

Este encuentro se hace con el espíritu de siempre: el placer por el viaje, el tiempo compartido y el paisaje.

¿Te gustaría ser parte de una experiencia así?

Próximamente estaremos compartiendo toda la información para que te sumes a esta nueva aventura, parte de la historia de Informoto Club, que sigue acompañando a los argentinos desde hace casi 4 décadas.

 

 

 

 

 

El lugar donde se reúnen la infinita sensación de andar en moto: la libertad, el saber que podés, llegar donde querés... Y tambien las noticias, las cosas que debemos saber, las nuevas normativas y leyes; todo confluye en este blog que espera que te sumes, que opines, que compartas.

Empecemos este viaje juntos, con el viento en la cara.

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